Pekín, cuyo significado en español es “Capital del Norte”, es la capital de la República Popular China, sede del Gobierno Popular Central y también sede del Comité Central del Partido Comunista chino, siendo el centro político, cultural y económico de este gigante asiático. Es conocida por ser una de las ciudades más grandes del mundo, plana y con una estructura cuadriculada. Su superficie es de 16.800km² que, según datos obtenidos del año 2018, alberga 21,54 millones de habitantes.
Pekín se localiza en la zona septentrional del norte de China, enclavada entre las montañas Taihang al oeste; las montañas Yanshan y la meseta de Mongolia al norte; el Golfo Bohai al este y la gran llanura del norte de China en el sureste, siendo recorrida por los ríos Chaobai, Yongding y Juma.
El origen de la ciudad de Pekín se remonta al año 1.000 a.C. (Neolítico) con la existencia de vestigios de distintos asentamientos humanos. Además, se halló al denominado “Hombre de Pekín”, un homo erectus, de los más antiguos encontrados relacionados con la evolución humana. Durante las dinastías Tang y Song, tan solo había una serie de pequeñas aldeas sin especial relevancia. Comenzará a tener un papel importante en China con la dinastía Yuan, fundada tras la invasión mongola en el siglo XIII, cuando el emperador estableció allí su residencia por su posición estratégica cerca del mar y de Mongolia. Con la dinastía Ming, que derrotaron a los mongoles de la dinastía Yuan, la ciudad de Pekín comenzó a crecer a un ritmo exponencial y en esa época se construyeron parte de sus principales edificios: la Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo, la Puerta de Tian’anmen… En el siglo XV llegó a albergar a 1 millón de habitantes ostentando el título de la ciudad más poblada del mundo hasta el siglo XIX. Ya en el siglo XX, fue conquistada por Japón hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial para posteriormente ser la capital de la República Popular China, régimen comunista liderado por Mao Zedong. Las reformas económicas que se realizaron durante dicha época han hecho que la ciudad sea considerada como el centro de la electrónica china que sigue creciendo a un ritmo vertiginoso.
La zona horaria en Pekín es UTC +8.
El clima es continental húmedo con una gran influencia de los monzones que hace que los veranos sean húmedos y los inviernos fríos, secos y ventosos. Primavera y otoño suelen ser estaciones de transición en las que las precipitaciones son mínimas. En ocasiones, durnate la primavera, se producen tormentas de arena procedentes del desierto de Gobi. En general, la temperatura oscila entre los -3,7°C en enero y los 26,2°C en julio. Durante los meses de junio y agosto caen tres cuartas partes de las precipitaciones anuales.
Pekín tiene 5 aeropuertos: Liangxiang, Nanyuan, Xijiao, Badaling, y el principal, Internacional de Pekín (a 20 km del centro de la ciudad). La moneda oficial en Pekín es el renminbi (RMB) comúnmente conocido como “el dinero del pueblo”. Su unidad básica es el yuan (¥) aunque también existe el jiao y el fen (carecen casi de valor hoy en día). Los bancos aceptan tarjetas de débito, Visa, MasterCard y AmericanExpress, entre otras. Se puede cambiar moneda extranjera en el Banco de China, ICBC, CITIC Bank, China Construction Bank, aeropuerto, hoteles y grandes almacenes. Debe tenerse especial cuidado con los billetes, ya que es muy común encontrar alguno falso, sobre todo en manos de los turistas. Pueden devolverse si se ve que son sospechosos y los vendedores los suelen cambiar sin ningún impedimento. Los cheques de viaje son aceptados y pueden canjearse.
El transporte en Pekín se caracteriza por ser un auténtico nudo de comunicaciones. Cuenta con 5 anillos de circunvalación, 9 autopistas, 11 carreteras principales, una extensa red de metro estaciones de tren, líneas de autobús, el célebre rickshaws.
El taxi se trata de una forma rápida y económica de poder llegar a cualquier punto de la ciudad aunque se debe tener en cuenta que no suelen tener cinturones de seguridad y su forma de conducir difiere mucho de la forma occidental (mucho más rápida). Su metro es el medio de transporte más cómodo y económico para moverse por la ciudad. Se compone por 19 líneas (18 de las cuales se han inaugurado en la última década) abarcando un total de 574km de longitud. Sus trenes circulan entre las 5 y las 23hrs con breves minutos de espera. Las 2 estaciones de ferrocarril principales son: Estación Central de Ferrocarriles y Estación Central de Ferrocarriles del Oeste con salidas diarias a Cantón, Shanghái, Harbin, Baotou, Taiyuan, Chengde y Qinhuangdao, así como líneas internacionales hacia Pionyang, Kowloon y Rusia. El autobús es otro de los medios de transporte propios de la ciudad, pero su inconveniente es que los carteles de las paradas están escritos en chino y no hay mapas ilustrativos sobre el recorrido, por ello si se va a tomar un autobús es importante conocer las líneas que se tienen que tomar previamente. Cuenta con más de 800 líneas y 25.000 autobuses con actividad desde las 5.30 a 23hrs. El rickshaws es el medio tradicional chino, conocido por ser un carro tirado a pedales por un conductor, llegando a convertirse incluso en un reclamo turístico.
El idioma oficial en Pekín es el chino mandarín. En la mayor parte de los hoteles y de los restaurantes de la ciudad suelen hablar inglés y otros idiomas, aunque la gran mayoría de los chinos no entienden el inglés, por lo que puede ser difícil hacerse entender en español.
Los ciudadanos chinos son muy trabajadores y dispuestos a solucionar cualquier problema o inconveniente que tengan los turistas en la ciudad, además de ser personas muy respetuosas, amables, cordiales y con gran sentido del humor.
Al tratarse de una ciudad muy grande se debe tener especial cuidado con las pertenencias en lugares muy concurridos como el metro o las principales atracciones turísticas para evitar robos. Por ello, se recomienda viajar con la cantidad justa de dinero que vaya a gastarse en el día además de no llevar documentos originales, procurando tener siempre una fotocopia del pasaporte.
La Ciudad Prohibida y la Plaza de Tian’anmen
La Ciudad Prohibida, Patrimonio de la Humanidad desde 1987, se trata de un conjunto palaciego que fue residencia de los emperadores de China y de su corte, centro ceremonial y político desde la dinastía Ming a la dinastía Qing. En sus 72 hectáreas encontrará sus 980 edificios de madera con sus 9.999 estancias, ejemplos espectaculares de la arquitectura palacial tradicional china y de su cultura.
Literalmente, si se traduce del chino, significa Ciudad Púrpura Prohibida. Se caracteriza por estar estrechamente ligada a la estrella Zinei (en astrología, Casa del Emperador Celestial). El hecho de que haya recibido el apelativo de “prohibida” es porque nadie podía entrar o salir de este recinto de extensas dimensiones sin el consentimiento previo del Emperador.
Es considerado como el mayor complejo palacial del mundo, dividido en 2 zonas. Tiene forma rectangular y está rodeado por una muralla de 10 metros de altura y un foso de 6 metros de profundidad, aún lleno de agua. En cada una de sus esquinas se erige una torre con 72 pináculos en su parte superior, que han originado numerosas leyendas sobre Pekín. Tiene 4 puertas: la Puerta del Sur, la Puerta de la Divina Armonía, la Puerta Gloriosa del Oeste y la Puerta Gloriosa del Este. Todas ellas están cerradas por puertas de 2 hojas decoradas con 9 filas de 9 clavos, excepto la Puerta del Este, que está decorada con 8 filas de 8 clavos.
En la primera zona (conocida como la Corte Exterior), próxima a la entrada principal, le recibirá imponente la Plaza de Tian’anmen, símbolo de China. En esta plaza, el Emperador presidía los ritos religiosos y las distintas ceremonias. En su visita por la plaza podrá acceder al Mausoleo de Mao Zedong, en el que reposa el cuerpo embalsamado del fundador de la República Popular China; deslumbrarse por la belleza de los Salones de la Armonía, con imponentes escalinatas de mármol y decorados con relieves de dragones y enormes patios u optar por pararse a contemplar el Monumento a los Héroes del Pueblo o las Estelas y la Torre de Tian’anmen.
La segunda zona del complejo está relacionada con la residencia del Emperador, que vivía aquí con su familia y con sus concubinas. En esta parte de la Ciudad Prohibida abundan los jardines. Destaca el Muro de los Nueve Dragones. Mucho de los edificios se encuentran restaurándose aún pero se pueden visitar numerosas exposiciones en las que podrá ver extensas colecciones de colecciones de cerámica, relojes, porcelanas, objetos de jade (relacionados con la Familia Imperial) o todo tipo de pinturas. Todos los edificios están protegidos por pequeños guardianes en los tejados y leones en la entrada de los pabellones, que sostienen cachorros entre sus garras como símbolo de protección que ejerce el Emperador sobre su pueblo.
Predomina el color amarillo y el número 9 (9.999 estancias, Muro de los Nueve Dragones, puertas con 9 filas de 9 clavos…) relacionados con la perfección, armonía numérica y el Emperador.
Gran Muralla China
La Gran Muralla China es una fortificación construida entre los siglos V a.C y el siglo XVI con el fin de proteger la frontera norte del Imperio chino de los ataques de Mongolia y Manchuria en sus afanes de conquista y expansión, considerada por muchos como la mayor obra de ingeniería del mundo.
Patrimonio de la Humanidad y, desde 2007, una de las 7 Maravillas del Mundo. Está hermanada con la Muralla romana de Lugo y se calcula que tiene 21.200 kilómetros de largo. Parte de estos kilómetros se encuentran en mal estado debido a su construcción basada en barro, ladrillo y piedra expuestas a la erosión, aunque en el norte de Pekín gracias a labores de restauración periódicas, se ha conservado bien permitiendo que pueda ser visitada por los turistas.
En Pekín, se accede a ella por el Paso Juyong (Paso del Norte) que fue creada para defender la capital del Imperio. Esta sección de 7,8 metros de altura y 5 metros de anchura contó con numerosos guardias para poder cumplir su misión. A lo largo de la Muralla, podrá ver torres de vigilancia que se situaban a cierta distancia la una de la otra para poder dar rápidamente la voz de alarma en caso de ataque. Cada una de estas torres contaba con guarniciones de entre 30 y 50 hombres, que servían en turnos de 4 meses cada uno.
La Muralla China no estuvo exenta de leyendas en torno a su construcción. Una de ellas, la más famosa es que un gran dragón amenazaba con conquistar el Imperio y con el fin de evitarlo el Emperador ordenó construir la muralla más inexpugnable jamás conocida. En su construcción, dos familias muy amigas (la familia Meng y la familia Jiangü) quedaron separadas por este muro. Para poder reencontrarse, tuvieron la idea de plantar una planta trepadora para poder verse trepando sobre ella. De la planta salió una hermosa flor y de la flor, una hermosa joven a la que llamaron Meng Jiangü. Mientras tanto, había un tramo de la muralla que siempre se caía cuando se construía. Un sabio aconsejó al Emperador que para que la construcción prosiguiese debía encontrar a un hombre llamado Wan (10.000 li en chino) y asesinarlo. Finalmente lo encontró y Wan decidió huir hasta que quedó atrapado en la planta trepadora y se enamoró de Meng Jiangü, quien le protegió. Un aldeano relató la relación de Wan y Meng Jiangü al Emperador, le secuestró y le ejecutó delante de la muralla tras su matrimonio. La construcción de la muralla nunca volvió a caerse pero, según cuenta esta leyenda, aún puede escucharse el llanto desconsolado de la joven en la Muralla China.
Parque del Templo del Cielo: Salón de la Oración por la Buena Cosecha, Bóveda Imperial del Cielo y Altar Circular.
El Templo del Cielo se trata del complejo amurallado más emblemático, bello y armonioso de todo Pekín, próximo al sur de la Ciudad Prohibida (menos de 5km). La función del Templo de Cielo era ser el lugar de oración de los Emperadores chinos. Todo el complejo junto con el Templo de la Tierra, Templo del Sol y Templo de la Luna, representan la cosmología china y el concepto que tienen de asociar lo celestial a las formas circulares y lo terrenal, al cuadrado, como podrá observar en sus distintos monumentos.
Fue construido en el siglo XV bajo reinado de la dinastía Ming y tuvo una mayor actividad con la dinastía Qing. Los Emperadores de esta dinastía acudían a este lugar a través del Paseo Danbi cada primavera, para rezar por las buenas cosechas del año y por las venideras del año próximo. Se localiza en el Tiantan Park o también conocido como Parque del Templo del Cielo donde se encuentran varios edificios pero destaca la espectacularidad del Templo, Patrimonio de la Humanidad, además del Salón de la Oración para las Buenas Cosechas, la Bóveda Imperial y el Altar Circular.
El Salón de la Oración para las Buenas Cosechas, cuya planta circular tiene un diámetro de 32 metros, dispone de una sorprendente altura de 38 metros. Impresiona ver cómo está construido en lo más alto de 3 terrazas de mármol que hace que el efecto escénico sea único e impresionante. Sus tres tejados, sostenidos por 28 pilares concéntricos dispuestos en 3 niveles (4, 12 y 12, respectivamente), son de un color azul oscuro coronado por una bola dorada.
Tras la visita de este Salón, se llega a la Bóveda Imperial, de menores dimensiones pero no por ello menos sensacional. En ella, los Emperadores rendían homenaje y oraban por sus antepasados. De estructura circular con un diámetro de casi 15 metros y una altura de 19 metros. Cuenta con una única terraza, en lugar de 3 como ocurría con el Salón de la Oración para las Buenas Cosechas. Su tejado, sin embargo, es igualmente azul con una bola dorada en su parte más alta.
Finalmente, se llega al Altar del Cielo. Tiene una menor fuerza escénica que el Templo del Cielo aunque sus dimensiones también son asombrosas. Está construido sobre mármol blanco y tiene 3 terrazas concéntricas. Destacan sus balaustradas.
Palacio de Verano
El Palacio de Verano ha sido utilizado por las distintas dinastías reinantes en China como jardín imperial y lugar de descanso. Tiene una extensión de nada menos que 290 hectáreas, de las que el lago Kunming abarca 96 (un tercio del terreno).
La visita al Palacio de Verano le transmitirá la calma y tranquilidad que sentían los mismísimos Emperadores chinos en sus retiros de la ajetreada Ciudad Prohibida con sus numerosos templos, palacios y bellos jardines.
Las atracciones más importantes que poder conocer en el Palacio de Verano son: Torre de la Fragancia de Buda, con las mejores vistas del lugar; el Jardín de la Virtud y la Armonía, antiguo teatro y escenario para la interpretación de ópera que amenizaba la estancia de la Familia Imperial; la Calle Suzhou, una auténtica recreación de una calle comercial en la que encontrará productos artesanales tradicionales y souvenirs; Jardín del Gusto Armonioso, con un gran número de edificaciones de arquitectura típica china enclavadas en la naturaleza más salvaje, que pueden verse reflejadas en las aguas del lago; y la Gran Galería, un corredor de 728 metros constituido por vigas de madera decoradas con más de 14.000 pinturas en las que se representan una serie de escenas tanto de la mitología como de la historia de China.
Otros monumentos destacables:
Tumbas Ming, Gulou y Zhonglou, Museo del Hombre de Pekín, Mercado Nocturno de Wangfujing, Colina del Carbón, Villa Olímpica, Hutongs, Mercado de la Seda, Templo de los Lamas.
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